
Semana de la Inclusión promueve la empatía y el respeto en nuestra comunidad educativa
Entre el 21 y el 25 del presente mes, nuestro Instituto celebró una nueva versión de la Semana de la Inclusión, una instancia que abrió espacios para el diálogo, la empatía y el respeto.
Bajo la coordinación de Ariela Sanhueza, encargada del Programa de Integración Escolar (PIE), estudiantes, docentes, apoderados y funcionarios formaron parte de una serie de actividades que enfatizaron la importancia de construir comunidades educativas más acogedoras, empáticas y respetuosas, que sean capaces de reconocer el valor que cada persona tiene, más allá de sus diferencias, convirtiendo la diversidad como una oportunidad para crecer juntos.
Durante la semana, se desarrollaron diversas actividades que invitaron a la reflexión y al encuentro.
Desde dramatizaciones de cuentos y cuentacuentos inclusivos, hasta un desfile de "superpoderes" protagonizado por niñas y niños de nuestra Educación Parvularia, donde destacaron valores como la amabilidad, el respeto o la amistad. Además, en conjunto con la INJUV, se llevó a cabo una charla sobre bullying y acoso escolar, instancia solicitada por el Centro General de estudiantes, esto con el fin de abordar problemáticas urgentes con una mirada crítica y situada.
Otro de los hitos de la semana fue la visita de la agrupación Inka Trewa, cuyos perros de terapia compartieron con nuestros estudiantes de enseñanza básica, una experiencia enriquecedora para cada uno de nuestros alumnos. Por otro lado, pero bajo el mismo contexto, se realizaron talleres destinados a padres, apoderados y funcionarios, junto con actividades de ambientación en salas de clases y la exhibición de cortometrajes con temáticas inclusivas. Todo esto enmarcado en una apuesta pedagógica que va más allá de lo curricular: formar personas conscientes, respetuosas y activas en la construcción de un mundo más justo.
De esta manera, la SEMANA DE LA INCLUSIÓN dejó aprendizajes, emociones compartidas, conversaciones pendientes y un ambiente escolar más cálido y abierto. Un recordatorio de que todas y todos tenemos un lugar, y que cuando el respeto guía nuestras acciones, la diversidad se convierte en nuestra mayor fortaleza.
¡Porque todos tenemos un lugar, todos somos importantes!